Es necesario que prepares emocionalmente a tu hijo de cara a la vuelta al cole y en Agora Lledó Internacional School sabemos las claves para hacerlo bien

Vivimos en una época de cambios y de mucha incertidumbre. El curso 2019-2020 estuvo marcado por una crisis sanitaria a nivel mundial que continuó en el curso 2020-2021 y que, lamentablemente, continuará en el 2021-2022. Al menos, de momento.

Los mayores de 12 años están siendo inmunizados con las vacunas poco a poco. Pero el grupo de población de los menores de doce años todavía no tiene ninguna vacuna aprobada para su uso. Así que, para evitar contagios, lo mejor es seguir guardando estrictamente todas las medidas de seguridad.

Como decimos, será una vuelta al cole un tanto especial, otra vez. Las mascarillas, los grupos burbuja y la distancia social de seguridad volverán a ser protagonistas este nuevo curso y los pequeños, ante el temor de los contagios, pueden sentir miedo, incertidumbre y desesperación.

Así que, aunque siempre es bueno que preparéis emocionalmente a vuestros hijos para la vuelta al cole, este año es especialmente importante por la situación extraordinaria que se vive.

Es normal que los niños sientan miedo

El miedo es una emoción primaria que aparece cuando creemos que un peligro puede afectar a nuestro bienestar y supervivencia. Tal y como explican en la web especializada Psicología y Mente, sin él no podríamos sobrevivir.

Así que es normal que los niños sientan miedo y angustia en los primeros días de clase. Han pasado casi los tres últimos meses pegados a sus familiares, en su zona de confort. Y, de repente, vuelven a sentirse vulnerables. Más aún si tenemos en cuenta las condiciones de pandemia que les ha tocado vivir.

Así que, lo primero que habéis de hacer como familias es validar esas emociones. Hablar con los peques sobre el miedo, sobre qué es y sobre cómo lo pueden gestionar. Y explicarles que pronto pasará.

Para ayudarles, podéis leer cuentos sobre el miedo y también alguno sobre la vuelta al cole. Comenzar con ellos algunas semanas antes del gran momento os evitará muchos disgustos en el momento de la acción.

Dad tiempo al tiempo

Lo mejor es comenzar a preparar la vuelta al cole unas semanas antes de que tenga lugar. «Tanto los niños como los adultos necesitamos tiempo para poder adaptarnos a los nuevos horarios y rutinas. En vacaciones los horarios se relajan, no tenemos que andar tan pendientes del reloj, vamos más despacio, con más tiempo. Por ello, y sobre todo en los más pequeños, es importante evitar los cambios bruscos», explica a laSexta Silva Álava Sordo, doctora en Psicología.

Aunque es cierto que no es bueno acabar con todas las rutinas durante las vacaciones, también es cierto que los niños necesitan tiempo para reordenarse y volver a la vida que tenían en junio.

Trabajad la vuelta al cole desde la imaginación

Los expertos de RUBIO afirman que es bueno preparar al niño para esta nueva situación. «Es esencial que expliquéis cómo será esta nueva situación y trabajar con él desde la imaginación los primeros días de clase». Así, proponen, por ejemplo, utilizar los muñecos para ensayar y visualizar su nueva rutina y jugar a imaginar qué puede pasar. «Ahora, Pepito va a entrar por la puerta de clase, ¿qué crees que podrá pasar?», por ejemplo.

Además, consideran muy recomendable desarrollar algún método para que los niños sepan actuar en el momento en el que sientan miedo cuando vuelvan al cole. Se trata, como comentan, de contarles unas pautas sencillas que pueden seguir. Por ejemplo, si tienen miedo pueden pedir ayuda, practicar alguna técnica de relajación como respiraciones guiadas o cantar alguna canción que les aporte tranquilidad.

Periodo de adaptación, otra forma de preparar emocionalmente la vuelta al cole

Si la vuelta al cole será dura para los que ya están acostumbrados a ella, será toda una odisea para los pequeños que comienzan este año su vida académica.

Han estado apegados a sus familias desde que nacieron y no saben convivir con ellas, así que no será raro que piensen que les han abandonado cuando les dejan en el colegio.

Para ellos, algunos expertos recomiendan el conocido como ‘periodo de adaptación’, aunque es cierto que hay que tratarlo con cuidado. Corresponde con el periodo de transición en el que el peque abandona su entorno familiar para ir descubriendo y adaptándose a la escuela.

Algunos expertos aseguran que, para evitar que los primeros días del colegio supongan un trauma para el niño, es mejor que la incorporación se haga de forma progresiva, siempre y cuando se pueda compatibilizar con las obligaciones laborales de los progenitores.

Además, como padres, debéis transmitir seguridad y confianza. ¿Cómo? Pues, por ejemplo, no montando un drama cuando os despidáis de él en la entrada del colegio. Y tampoco mostrando vuestras inseguridades.

Incluso, como en el caso de los más mayores, conviene que comencéis unas semanas o días antes a hablar con ellos de todo lo que se encontrarán.

03 / 09 / 21