En Agora Lledó International School queremos educar a ciudadanos que cambien el mundo a través de valores y conocimientos específicos

Que la educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo no es algo que nos hayamos inventado en Agora Lledó International School. Ya lo dijo el Nobel de la Paz Nelson Mandela y su mensaje, parece, cala cada día más hondo. Por suerte, la educación va adquiriendo el papel que se merece y desde hace tiempo las aulas han dejado de ser meros lugares donde aprender contenidos teóricos. Ahora también se aprenden valores y conocimientos para cambiar el mundo y es tan o más importante que los contenidos curriculares.

Reflexionar, pensar críticamente, compartir, empatizar, buscar caminos creativos, idear o soñar son verbos que, afortunadamente, forman parte de la educación actual. Una educación que, como bien integramos en el currículo de Ágora Lledó, debería estar pensada para formar ciudadanos con valores para cambiar el mundo y hacerlo un poquito mejor.

La necesidad de educar en Soft Skills

Para hablar de educación con valores y conocimientos para cambiar el mundo es necesario nombrar a las Soft Skills o habilidades blandas. Un término cuyo origen se remonta a 1972, cuando el ejército estadounidense se dio cuenta del potencial de que algunas tropas tuvieran habilidades transversales desarrolladas, más allá del manejo de la maquinaria. En aquel entonces se dieron cuenta de la importancia de saber comunicar, saber trabajar en equipo o saber resolver conflictos, entre otros.

A partir de entonces, las empresas también tomaron relevancia de la importancia de esas Soft Skills y más tarde el mundo de la educación.

Podríamos definirlas como aquellas aptitudes que se mueven entre el conocimiento y habilidades para la vida y que no se relacionan con los contenidos curriculares: son aquellas habilidades que nos permiten relacionarnos e interactuar con los demás. Hablamos, por ejemplo, de la empatía, la tolerancia, la capacidad de comunicación, la creatividad o la resiliencia (la capacidad para saber adaptarse a los cambios).

«Educar con el enfoque puesto en las ‘Soft Skills’ sirve para que los estudiantes aprendan a desarrollarse y crecer como personas. A auto-liderarse y, además, a promover una mejor calidad de vida», explicada Sara Moraleja a EDUCACIÓN 3.0.

A sabiendas de ello, en Agora Lledó International School ponemos el foco en educar a alumnos comprometidos con el mundo y con los grandes retos de nuestro tiempo. Alumnos con un gran abanico de capacidades y responsabilidades que vayan más allá del éxito académico. Ofrecemos una educación basada en valores y Soft Skills como el compromiso, la empatía, el respeto o la responsabilidad para que nuestros alumnos contribuyan a construir un mundo mejor mediante el entendimiento mutuo y el respeto intercultural.

No dejar nunca de aprender

Si por algo se caracterizan las Soft Kills es porque, continuamente, podemos estar aprendiendo de ellas. El aprendizaje y la puesta en práctica de las mismas no se limita al entorno escolar. De hecho, una vez que los estudiantes acaben en el centro llegará el momento de demostrar al mundo todo lo que han aprendido y, además, continuar haciéndolo para mejorar día tras día.

Como decíamos al principio, si queremos ciudadanos formados para hacer el mundo un poco mejor, debemos formar ciudadanos que sean capaces de adaptarse al mundo cambiante en el que les tocará vivir.

La importancia de educar el pensamiento crítico

En esos valores no puede faltar la capacidad de los ciudadanos para pensar de manera crítica: para no conformarse con todo, cuestionar, pensar, buscar y contribuir a los problemas aportando sus propias soluciones.

Es necesario enseñar a los niños a que piensen por sí mismos: «Hay que potenciar el pensamiento crítico, creativo y cuidadoso. Debemos pasar del yo al nosotros para buscar el bien común y crear algo juntos. Ese es el sentido de la educación», afirma Jordi Nomen, Máster en Filosofía.

El mismo, que enseña filosofía en las escuelas, argumenta que, para enseñar a los niños a pensar por sí mismos hay que aprovechar la curiosidad innata que tienen: alimentar aun más sus dudas, generando debate y dándoles pie a que puedan expresarse y dar su opinión. Solo así sentirán que son válidos y trabajarán su autoestima para seguir mejorando día tras día.

Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030

Los que hoy son estudiantes se graduarán como adultos jóvenes en 2030. Por eso, es necesario prepararlos para trabajos que aún no se han inventado, para tecnologías que todavía no existen y para resolver problemas que todavía no nos podemos imaginar. En Agora Lledó International School alentamos a los estudiantes a tomar las riendas y a dar forma a su propio futuro: queremos que sean ciudadanos globales capaces de cambiar el mundo.

Para ello, estamos fielmente comprometidos como los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 de las Naciones Unidas. Aunque el grueso de los mismos se centra en la sostenibilidad medioambiental, también recogen otros valores como la solidaridad, la tolerancia entre grupos o el fin de la pobreza.

Como parte de ese compromiso, hemos alcanzado acuerdos con organizaciones de prestigio en las que se involucra toda nuestra comunidad.

21 / 10 / 21