Empatía en niños: su importancia

La empatía está de moda en la actualidad. Pero, ¿qué significa exactamente? Este sentimiento tan necesario en la sociabilización humana y en los niños. Veamos cómo lo define la Real Academia Española. En su segunda acepción afirma que la empatía es la “capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos”.

Como decimos, es un sentimiento de gran importancia en la correcta sociabilización y convivencia en sociedad. Y, por suerte, es algo que podemos entrenar desde la infancia.

De acuerdo a la web especializada La Mente es Maravillosa, el origen de la palabra empatía data del siglo XIX. En concreto, en los artistas románticos de Alemania. Ya entonces hacía referencia a la habilidad de las personas de trascender con su yo hacia unos escenarios concretos.

Sin embargo, y aunque al principio hacía referencia a nuestro ‘yo’, en 1908, un grupo de psicólogos acuñaron una nueva definición, la que conocemos en la actualidad.

Beneficios de educar a los niños en la empatía

Pero, ¿qué importancia tiene la empatía en la educación infantil? Es de vital importancia para construir relaciones interpersonales, tanto dentro como fuera del hogar. Si los niños aprenden a ponerse en el lugar de otros, a lo mejor no solucionan el conflicto, pero sí lograrán entender que existen más posturas además de la suya.

De acuerdo al Instituto Nacional de Evaluación Educativa, la empatía reporta diferentes beneficios a los niños:

  • En la forma de ser: mejora nuestro auto concepto positivo
  • En la forma de sentir: contribuye a tener mayor estabilidad emocional y a conectar con las emociones ajenas, tanto positivas como negativas
  • En la forma de pensar: ayuda a comprender cómo piensan y sienten los demás
  • En la forma de actuar: mejora la adaptación social, favoreciendo conductas cooperativas y prosociales, y disminuyendo conductas violentas (acoso escolar o cyber bullying)

Según datos del National Institute of Mental Health, el grado de empatía de los niños se halla directamente relacionado con la educación que los padres proporcionan a sus hijos, ya que es el primer acercamiento que los niños tienen con este sentimiento hasta la escolarización.

Martin Hoffman ha sido, históricamente, uno de los mayores estudiadores de empatía infantil. Este psicólogo experto en inteligencia emocional, afirma que “es precisamente la estrecha relación y cercanía tanto física como emocional que existe entre padres e hijos en la edad temprana lo que motiva el desarrollo de sentimientos y respuestas empáticas”.

Los cuatro estados de la empatía

Siguiendo con Hoffman que, como decimos, es uno de los psicólogos expertos en empatía, el desarrollo de este sentimiento se divide en cuatro estadios por los que irán pasando todos los niños. Entender cada uno de ellos es de vital importancia para saber cómo educar en empatía en cada edad:

  • Empatía global: es la etapa comprendida en el primer año de vida del bebé. Aquí todavía no tiene la capacidad de diferenciarse como una persona distinta de los demás: cree que es la misma persona que su mamá y su papá y, por tanto, sufre lo que sufren ellos. Por ejemplo, el niño sentirá malestar si percibe que su madre está triste porque sentirá que le está pasando a él.
  • Empatía egocéntrica: cuando los niños cumplen su primer año de vida, comenzará otra etapa en la que ya han logrado diferenciarse como ‘yo’. Logran diferenciar sus sentimientos de los de los demás, pero todavía no tienen la capacidad empática de entender que las diferentes posturas. Por tanto, seguirán pensando en sí mismos cuando ven a alguien triste. De aquí que, por ejemplo, nos ofrezcan su peluche favorito si nos ven llorando: creen que nos hará felices lo mismo que les hace felices a ellos.
  • Empatía hacia los sentimientos de los demás: es la etapa más larga. La que sucede entre los tres años y la pubertad. Poco a poco irá entendiendo que las necesidades de las personas dependen de quién sean y que lo que nos hace felices a nosotros, puede que no haga feliz al que tenemos en frente
  • Empatía hacia el otro: durante el periodo final de la niñez, el niño ya tiene la capacidad de entender que la manera de reaccionar no solo es parte del carácter, sino también de las experiencias vividas. “Es la forma de empatía más avanzada y se refina con el desarrollo cognitivo”, afirma La Mente es Maravillosa.

¿Cómo educar en empatía en casa?

Aquí unos consejos básicos para enseñar a los niños a ser empáticos:

  • Pon siempre nombre a sus sentimientos y no juzgues ninguno
  • Si ha hecho algo que te ha dolido, habla con él sobre tus emociones
  • Hazle entender que cada persona tiene sus sentimientos
  • Invítale a que te cuente cómo se siente
  • Sé empático: los niños aprenden imitando

 

06 / 05 / 22