Ejemplos de carreras STEM y el papel de las mujeres

Ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, estas son las disciplinas cuyos conceptos en inglés dan forma al acrónimo STEM. No podemos decir que son las disciplinas de moda porque lo cierto es que son todas ellas “veteranas”, pero sí viven un momento de crecimiento muy importante. No en vano, el Foro Económico Mundial predecía para este 2022 la creación de 133 millones de trabajos nuevos, y para la mayoría considera esenciales competencias relacionadas a las carreras STEM. Así lo indican también informes recientes como el Randstad Research. Flexibility@work 2021.

Las carreras STEM no solo incluyen más cuatro disciplinas que le dan nombre, sino que también son consideradas como tal cualquier otra que tenga vinculación con estas y comparta habilidades con ellas. Es el caso de carreras científicas como física, química, biología o medicina; todas las ingenierías (electrónica, informática, mecánica, etcétera); y carreras de índole matemática como son economía o estadística, entre otras. A ellas hay que sumar las nuevas carreras relacionadas con el crecimiento y desarrollo de la tecnología y el entorno digital. Por ejemplo, la ciberseguridad o el Big Data.

Las carreras STEM tienen, en general, una altísima demanda de personal cualificado en la actualidad, especialmente las especialidades tecnológicas. Esto se debe al crecimiento imparable de dichos sectores, que está generando una gran demanda que no está resultando fácil de satisfacer ya que son profesiones que requieren una formación profunda y muy especializada.  Prueba de ello es que ya en el 2020, el informe InfoJobs-Esade 2020 Estado del Mercado Laboral en España estimaba que las dos carreras con mejor perspectiva de futuro eran ingeniería informática y de telecomunicaciones.

El papel de la mujer en las carreras STEM

Si hay un factor que tiene mucho margen de mejora en lo relacionado con las carreras STEM es el peso de la mujer en ellas. Según el informe de la UNESCO titulado ‘Descifrar las claves: la educación de las mujeres y las niñas en materia de STEM’, el porcentaje de estudiantes femeninas en la educación superior que se matricula en carreras STEM es del 35%, y solo el 3% de las estudiantes realizan estudios relacionados con las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación). En la rama de ingeniería los datos no son mucho mejores: la ONU estima que solo el 8% de las mujeres estudia una especialidad de esta disciplina.

En España los datos demuestran que la tendencia es un poco más optimista a escala nacionales ya que en el curso 2019-2020, tal y como se señala en este interesante artículo publicado en la revista Forbes, el informe Datos y Cifras del Sistema Universitario Español de 2020- 2021 que publica el Ministerio de Universidades, en más carrera científicas, las mujeres matriculadas conforman el 50,7% del total x eso sí, en los máster desciende hasta el 28,3%. Sin embargo, hay gran disparidad entre especialidades, como muestra el hecho de que en dicho curso universitario varía ampliamente atendiendo menos del 20% del total de los estudiantes en la rama de informática fueran mujeres.

Este último es un dato que encaja mejor con la citada estimación de Naciones Unidas a nivel mundial: solo el 30% de las mujeres estudian carreras STEM. A lo que hay que añadir la diferencia a la baja de los sueldos con respecto a los que cobran los hombres que se desempeñan profesionalmente en carreras STEM, tal y denuncian entidades como la Society of Women Engeneers. Y también la probabilidad mayor de que las mujeres abandonen sus respectivas carreras antes que los hombres, factor que avalan algunos estudios publicados, como este en la prestigiosa revista Nature. La brecha, por lo tanto, sigue vigente, y la educación tiene un papel trascendental para reducirla paulatinamente.

Para revertir esta dinámica o acelerarla ahora que parece que poco a poco las mujeres se van sumando cada vez a las carreras STEM, no solo es importante la labor de los centros educativos promocionando estas disciplinas en los niños desde pequeños y potenciando sus habilidades relacionadas con estas disciplinas sin distinción de sexos. Desde el punto de vista del papel de la mujer en las carreras STEM es muy importante la divulgación acerca de ‘role models’ femeninos, que los niños y las niñas conozcan que en la historia de la ciencia, las matemáticas, la medicina o la informática hay mujeres que han jugado un papel capital.

Poner en valor la figura y la aportación de estas mujeres es una de las formas más efectivas para romper con el cliché todavía muy extendido entre la población adulta de que las carreras STEM son cosa de hombres. Así lo hacemos en Agora Lledó International School, donde estamos firmemente comprometidos en contribuir a reducir la brecha de género que existe en las carreras que son además las más demandadas en el mercado laboral actual.

24 / 06 / 22